MOTIVOS PARA EL PENSAMIENTO 16

El Maestre Avatar de la Edad del Aguador Celeste, Dr. S. R. de la Ferriére, abre su tratado sobre la Magia (P.P. XXII) refiriéndose a la Navidad. La primera vez que lo leí, me pregunté: ¿Qué tendrá que ver la Navidad con la Magia? ¿Qué quiere el Maestre insinuar al enlazar ambos temas?   Pues otros autores serios sobre la Magia no mencionan la Navidad.  Después de releer esa primera página y meditar, logré entender que realmente, lo ocurrido esa noche fue el acto más magistral de Magia superior, el verdadero acto mágico en el campo de lo sagrado, frente a tantas deformaciones,  especulaciones y usos secundarios de esa Ciencia tan antigua y maravillosa.

Comentaré lo que el Maestre expone. En párrafos  como rayos de luz que deslumbran la mente,  poniéndola sobre  el camino recto para entender lo contenido en el resto de esa obra de 59 páginas. Que resume cientos de páginas de lo que otros escriben al respecto. No será un tratado completo, mas ofrece una visión integral de la Magia, una guía que permite penetrar en la misma sin extraviarse entre tantas especulaciones y malentendidos que velan la verdad de esa ciencia.

Primer párrafo, página 3, P.P. XXII: ‘La Magia’: El período de finales de diciembre no puede dejar insensibles a los pueblos de Occidente. No es solamente la Navidad festejada en su aspecto vulgar y material, pues son numerosos aquellos que de todos modos han realizado el verdadero sentido de la conmemoración del nacimiento de un Mesías. Es aún todo el misterio que va unido a la llegada del Cristo Jehsu.

Así abre el Maestre el portal de su exposición sobre la Magia. Habla de la sensibilidad popular a esos días, del festejo material de la Navidad, del sentido verdadero de conmemorar ese nacimiento, y del misterio que guarda la llegada del Cristo. Tres aspectos importante que, sin decirlo explícitamente, corresponden a la Magia.  Pues para su efectividad debe apoyarse en la sensibilidad popular, conducirla a expresarse en la alegría de festejos alusivos de alguna manera al sentido real de una fecha o evento, y procurar que los más predispuestos realicen ese sentido o significado.  En este caso, relacionado al misterio de la llegada del Cristo Jehsu, misterio que indudablemente le corresponde a la Magia estudiarlo y enseñarlo, pues las religiones prefieren quedarse en el misterio, sin penetrar en él sino solo vivirlo devocionalmente. Tal vez porque sería profanarlo si las mentes no están depuradas, pues una cosa es la creencia y otra la fe.

En el 2º párrafo el Maestre cita un diario católico diciendo que la fulgurante estrella de los Magos vino en esa época a calentar nuestra fe, a orientar nuestros corazones hacia las realidades sobrenaturales de nuestra redención; y a consolidar, en fin, las razones de nuestra esperanza y de nuestra caridad.  El Maestre hace la cita sin comentarios, como dándole la razón a esa triple misión que vino a cumplir la estrella de los Magos: fe, redención, y esperanza y caridad.

En el 3º párrafo expresa él que esa Luz de Belén encierra un gran símbolo: 1º la fuerza magnética del Lugar como epicentro predestinado a recibir 2º  la Fuerza de Arriba, simbolizada por la ‘estrella’ entrevista por los Magos.  En seguida cita brevemente varias hipótesis tratando de explicar de qué se trata esa estrella, y que podría ser un horóscopo establecido por los Iniciados para predecir el advenimiento de un Instructor predicho desde largo tiempo atrás.  Entonces el Maestre destaca aquí dos Fuerzas en acción: la Fuerza magnética del Lugar en la tierra predestinado para recibir la Fuerza de Arriba, representada en la luz estelar. La Fuerza de Abajo, del Lugar como matriz,  recibe el poder generador del Cielo, la Luz del Cristo Cósmico, por Voluntad del Padre (el Cielo, lo masculino; la Tierra, lo femenino.)

¿Por qué Belén como Lugar para el descenso de esa “estrella”?  En el último párrafo de esa página 3 tan reveladora dice el Maestre: El Triple Magisterio reunido en ese lugar: el Cercano Oriente está justamente en la encrucijada de los tres continentes.  O sea, que en esa región se encontraban tres rutas: la procedente de Europa, la del África y la del Asia; en esa encrucijada se encontraban las caravanas procedentes de los tres continentes, caravanas de viajeros, mercaderes, ejércitos, migrantes; estaba sensibilizado dicho punto con el clamor de los pueblos que sufrían sin que sus dirigentes y eruditos resolvieran las causas de su miseria; en vista de esa incapacidad, no le quedaba a esos tres pueblos otra salida sino elevar sus súplicas al Cielo. Y entonces la Fuerza de Arriba, la estrella, la Luz de Lo Alto estaba dispuesta a responder a esa imploración de la Tierra.

Pero faltaba un mediador, un representante de la Humanidad que recogiendo todas esas súplicas las convirtiera en una energía capaz de unir la Fuerza de Abajo, de la Humanidad, con la Fuerza de Arriba, de la Divinidad. Al igual que para encender el alumbrado eléctrico uniendo los dos polos de la corriente hace falta un mediador, alguien que mueva la palanca que une ambos polos.

Así, en el 4º párrafo consigna el Maestre: En fin: Iniciados, Maestros, Maestría, Magisterio… En una palabra: “Magia.”  Sí, ellos fueron la palanca de enlace, embajadores plenipotenciarios de la Humanidad, dotados así de una representación autorizada para interceder ante los sagrados poderes del Cielo a fin de que descienda la Luz a redimir los corazones.  Los tiempos y espacios sincronizaron junto con la invocación del espíritu humano.  Toda una matemática perfecta, una ciencia sagrada en función; nada sujeto al azar, nada repentino, inesperado, todo está escrito en los registros de luz, los archivos akashicos del pasado, del presente y del futuro en los ciclos grandes y pequeños, en las cosas trascendentes e intrascendentes, en el microcosmos y en el macrocosmos.

Continúa el Maestre en el 5º párrafo: El gran Arte Sagrado, la Ciencia Suprema: la Matesis (el dominio de las tesis), el Magisterio, la Magia, se manifestaba en plena luz y para servir de punto de partida a esa mitología cristiana.

He aquí la confirmación definitiva que él hace: ese misterio de la llegada del Cristo, de la Navidad, fue la plena manifestación de la Magia verdadera, actuando en el tiempo y lugar correctos, de acuerdo al calendario humano y celeste. La Magia así quedó al descubierto: el más poderoso acto de Magia consiste en lograr que el Cielo responda al clamor de la Tierra preparando un aposento para que descienda la estrella y camine por el mundo llevando sanación a pueblos y hogares, el Verbo encarnando por Mandato supremo para redención de los seres.  Ante semejante poder de los verdaderos Magos, reyes en el reino del espíritu, la magia popular, la de los teatros, la roja y de otros colores, resulta insignificante, un juego de niños caprichosos.

Cierra el Maestre la página y su magistral exposición, con broche de oro alquímico en el         6º párrafo: Los 3 Magos, emblema de los tres Grandes Colegios Iniciáticos: de Europa, Asia y África, se presentaron cargados de Oro, Incienso y Mirra. Ese Triple Magisterio reunido en ese lugar… simbolizaban igualmente por sus atributos, las 3 Grandes Ciencias Superiores: Alquimia, Astrología y Magia. 

Es una hermosa revelación que hace el Maestre, uniendo así la ciencia y la religión en un abrazo hermoso. Algo difícil de aceptar por  religiosos y científicos comunes, encerrados entre paredes de dogmatismo y supuestos sin fundamento en las realidades trascendentales.

Estemos claros que los Reyes Magos representan: la Maestría, el Magisterio, la Magia del Maestro que entrega los dones y poderes del Espíritu al discípulo avanzado. Tres Colegios u Órdenes Iniciáticas. Tres continentes. Tres Razas. Tres civilizaciones. Tres tradiciones sagradas de esos pueblos. Tres Ciencias sagradas y tres sabidurías. Los 4 Elementos: Oro = Fuego; Incienso = Aire; Mirra = Agua y Tierra. Tres Mediadores entre el Cielo y la Tierra para unir ambas Fuerzas en bien de la Humanidad. La Magia superior = la Teurgia (participación humana en la Obra Divina.  La Ley Ternaria y la Cuaternaria en acción en el suceder del Tiempo y en el Espacio predestinado por la Ley de Justicia Universal. Tres vehículos: el Rey Negro en camello, el Rey del Asia en elefante, el Rey de Europa a caballo. Y más todavía. Todo para intervenir en el Misterio de la Encarnación del Verbo en representación de la Humanidad y con el Poder de la Tradición Iniciática universal, don de D.I.O.S.

Sea también evidente que la situación humana en estos tiempos es similar a la de hace dos mil años: no pueden dirigentes ni profesionales, ni la ciencia, la economía, la medicina, la tecnología, resolver los problemas y sufrimientos de los pueblos para ofrecer un verdadero progreso a la sociedad, en vez de un progreso industrial que en nada ha beneficiado al ser humano. Entonces, al igual que en aquella época, no queda otro recurso a la Humanidad que elevar su clamor al cielo; que la Fuerza de Arriba, en el tiempo establecido, venga al Lugar predestinado para que la Estrella Mayor traiga la medicina de Luz que sí puede abrir la Ruta hacia la felicidad de los pueblos y los seres. Unidos todos en una sola invocación, participemos con fe en la renovación de los tiempos. En palabras del Maestre en su Mensaje de Navidad:

“¡Llamemos a los Reyes Magos para que vengan una vez más a reconocer al Maestro Divino!  Al cual saludaron en su cuna hace más de dos mil años.

“Unidos en conciencia universal, fusionémonos en el seno del Padre Creador, reintegrémonos en la Eternidad… En medio de las tormentas, CRISTO es el único refugio.  Él solo reina, Él solo triunfa. … Escuchemos la vibración eternal, plena de comprensión, susurrando: ‘Que la Paz sea con vosotros.” (25.XII.1949.)

Unidos en la Navidad como tiempo sagrado de reflexión, meditación y oración, para apoyar, en nombre de la Humanidad como una sola gran familia, el descenso nuevamente de la Conciencia Crística, ahora la Estrella de Amerikua, abriendo la ruta sagrada hacia el Reino de los Cielos en la Tierra, la Era de Paz y Sabiduría. Que la Luz Divina nos mantenga abrazados en el apostolado legado por el Maestre Avatar SRF de llevar el Mensaje de Reeducación Humana a todos los seres.  ¡IN LAK´EH…   AL LAK´EN…!  T.A-O Domingo Días Porta (Año LXX en Acuarius, mes Capricornio (23.12.2017)

 

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