FESTIVAL PARA LA TRANSFORMACIÓN GLOBAL

Promovido por el Dr. Yugandhar desde la India, septiembre 23, 2021

Tesis presentada por T.A-O DDP: HACIA UNA NUEVA SOCIEDAD

Mucho se ha escrito y hablado sobre los cambios que se avizoran hacia un futuro más sano, armonioso y creativo. Que garantice esa paz tan anhelada, que hasta ahora ha sido una utopía. Pero poco en concreto se ha hecho al respecto, poco se ha investigado para llegar a la raíz de los problemas y de sus soluciones.

Se comentan las características de la futura civilización que va a desplazar a la actual: ciencia, paz, equidad, bienestar para todos, no más discriminaciones, no contaminación, respeto al ambiente, a la naturaleza, a todas las criaturas, tantas promesas no concretadas. Que son efectos, consecuencia de causas que sería lo primero a investigar y poner en marcha. Por causas me refiero a los móviles o motivaciones que han de brotar en el espíritu de las nuevas generaciones, para que las características anunciadas puedan aplicarse concretamente a la sociedad. Si no hay ese despertar interno, seguirán los tropiezos y crisis entorpeciendo el desarrollo de la futura civilización. Desde mi visión, el punto de partida, o primera causa, para activar el mecanismo renovador, está en el hogar.

Esa primera causa, tal vez la principal, es educar a las nuevas generaciones en el hogar, con padres preparados como educadores, aplicando la pedagogía familiar, dando ejemplos a los hijos con su conducta, vocabulario, salud; sobre todo, educando cada hijo de acuerdo a sus tendencias, necesidades, inclinaciones, no a todos por igual como soldados en el cuartel; no uniformidad sino diversidad, respetando lo que cada hijo trae en su destino. La preparación de tales educadores empieza desde la infancia, con el buen ejemplo de los padres. Los niños aprenden de los ejemplos, no de palabras ni regaños ni órdenes. Solo formando las futuras generaciones en el seno del hogar podremos garantizar un mundo más noble. Los adultos han crecido con taras y debilidades que se han enraizado en su subconsciente, obstaculizando su desarrollo integral.



Afirma el Maestre de la Ferriére en sus “Grandes Mensajes”, cap. ‘La Célula Familiar’ lo siguiente: “…Arrastramos las futuras generaciones a la misma vida de desarreglo que la nuestra, dejando a nuestros hijos sin una dirección intelectual ni moral. Y si les damos alguna, es falsa, porque nosotros mismos, la generación anterior, hemos perdido el sentido de la Verdad, el sentido de las palabras, la gran lección que se desprende de la creación entera. Hemos fundado esta civilización sobre jerarquías en agrupaciones limitadas, … en detrimento y desprecio de la más importante y única: la célula familiar… La Nueva Era traerá consigo su forma de sociedad, donde la familia tendrá, probablemente, un sentido muy distinto del que le hemos dado hasta ahora… La célula familiar es la piedra de ángulo de nuestra sociedad. Hay que mejorar su solidez…”

http://www.sergeraynauddelaferriere.net/index.php?sect=obras/gm&headlines=false

El hogar, la familia, ha sido descuidada, con la consecuencia de seres deformados, incompletos, sin visión de la vida. Esa educación empieza desde la gestación, pues la madre es la primera educadora de la humanidad si se la prepara correctamente, lo que no ocurre ahora. La profesión de madre debiera ser la mejor respetada y pagada, y la familia ser el centro de la comunidad junto a lo cultural, no el comercio con su consumismo, que debiera estar en la periferia. La civilización industrial ha relegado a la mujer, a la madre, a ser una simple sirvienta del mecanismo productivo y consumista, destronándola de su noble sitial.

La familia es la célula que conforma el tejido social; si se enferma, todo el tejido se va contagiando. Si se regenera, el tejido se fortalece. Se pretende curar el efecto en vez de remover la causa. La familia está en decadencia en la civilización industrial y sus ciudades contaminadas, enfermas, donde la máquina prevalece sobre el ciudadano. Presentar la nueva forma de vida familiar, con las disciplinas y la cultura que ello implica, es dar el primer paso hacia una humanidad regenerada y feliz. La familia sana brota de la pareja, unida armoniosamente gracias al Amor.

Una segunda causa que promueve consecuencias positivas, es la atención a la salud integral; no solo del cuerpo sino de toda la naturaleza humana: salud en la mente, en la manera de pensar, de tomar decisiones constructivas, de ver la vida, de desenvolverse en el medio social. Hoy impera la enfermedad como motor importante para mover la economía; gracias a los enfermos todo cuanto se refiere a la medicina se ha convertido en un gran negocio, que no remueve la causa sino alivia los efectos y trata de sanar desde afuera; en vez de dar los recursos para que el organismo aplique sus poderes de regeneración y sus mecanismos de defensa. Es una economía también enferma. La salud en los sentimientos, en las relaciones humanas; la alimentación sana, inteligente, no por costumbres sin base científica ni por gustos distorsionados, como viene ocurriendo, otra fuente de trastornos de salud.

Tercera causa: transformar el sistema educativo en todos sus niveles. Desde la educación pre-escolar hasta la universidad. La tendencia actual es educar informando, pero que no forma; tiende a dar habilidades para ganarse la vida; desde el comienzo enseña a leer, a sacar cuentas, elimina o margina las materias humanistas, impone lo técnico, para preparar futuros profesionales y obreros como la industria lo exige, en vez de cultivar los potenciales humanos. Esa manipulación de la educación tal vez sea útil para la economía enferma y sus intereses, pero no es aceptable para un mundo de paz y bienestar, libre de contaminaciones y enfermedades. Un mundo que requiere seres con pleno desarrollo de su potencial humano y espiritual.

Una cuarta causa: investigar y promover la paz como una ciencia, arte, filosofía y mística. No debe ser una simple palabra con la que todos juegan, un eslogan para hacer marchas, manifestaciones, discursos, promesas. Sentarse a hablar de paz quienes no han cultivado su paz interior, su serenidad de espíritu, es chistoso pero de mal gusto. La gente está cansada de teorizantes, necesitamos realizadores, hechos, es urgente. La paz en su sentido real tiene métodos, estrategias, procesos. No es fácil implantarla; la forma empírica como se la busca hoy deja muchos huecos por donde se cuela la violencia. Sin paz en sí mismo, en cada ser, no habrá paz en el mundo. Un filósofo dijo que “la paz individual es la paz del mundo”, esa es la mejor garantía de la paz social. Sin paz interna todo se queda a medias: cultura, civilización, sentimientos, proyectos.

Para terminar, una quinta causa: orientar los medios de comunicación y de información hacia la divulgación y promoción de estas causas, que son puntos de partida para un mundo renovado, en vez de incitar al consumismo de cosas que no son necesarias ni útiles en ese sentido. Medios que son recursos formidables si se unen a un nuevo sistema educativo que parte del hogar hasta la universidad, haciendo de la sociedad un factor dinámico en esta pedagogía social.

La vieja y decadente civilización ya no satisface las aspiraciones humanas, ni en lo individual ni en lo colectivo. Ha llegado a su última etapa, aportando lo que le correspondía en el ascenso de la conciencia humana. Ya no puede dar más, hay que jubilarla… Así le inyecten petróleo y la alimenten con dinero, está desahuciada. Lo inteligente es comprender que esta civilización, como las anteriores en la historia de la cultura, debe ceder el paso al siguiente ciclo en la evolución humana. No hay que atarse al pasado ni ir a contracorriente, ni marginarse del río del tiempo, sino navegar siguiendo su curso. Las nuevas generaciones, que son almas viejas, vienen dotadas por la naturaleza, de esa mentalidad visionaria que surge en todo comienzo.

Confío que estas ideas sean una contribución a quienes andan en esa búsqueda de salidas a las interminables crisis finales de una sociedad terminal. Aprendamos de los pueblos sencillos que viven en plena naturaleza de maneras más sanas y armoniosas, que mantienen sus tradiciones y cultura, idiomas, adaptación al medio natural sin destruirlo, dando lecciones a los supuestos ‘civilizados’. Su estilo de vida y sus sabios tienen mucho que aportar al futuro de la Nueva Humanidad.

Me he dirigido a ustedes en nombre de nuestro gran Maestro, el Dr. Serge Raynaud de la Ferriére, pionero en anunciar la llegada de la Nueva Edad para toda la Humanidad en 1948. Desde Francia, su tierra natal, partió a las Américas con un Mensaje lleno de fe en el porvenir, cuando todos esperaban el fin del mundo ante la amenaza de una guerra atómica. Su visión se ha venido cumpliendo.

En su Mensaje al Primer Congreso de Instituciones Libres, Científicas y Filosóficas de América Latina, realizado en Sao Paulo, Brasil, en 1956, como Presidente de la Federación Internacional de Sociedades Científicas, éstas fueron sus primeras palabras:“En un momento cuando el mundo manifiesta de tal manera su deseo de SABER, es interesante observar que hay quienes están tomando la iniciativa de impartir directrices indispensables para lograr la Reeducación de la Humanidad.”

Más adelante afirma: “Lo que sufre el género humano actual es tanto una falta de conocimiento científico como de bases filosóficas. Bajo un aparente saber de las cosas objetivas, el ser humano está limitado a un vago simbolismo de los números y una especie de tintura de documentación filosófica, pero en realidad ignora las leyes primordiales de la vida.”

Hacia el final de su Mensaje expresa: “Es necesario establecer un método general, e igualmente una moral universal, permaneciendo abiertos a las diversas posibilidades según el tiempo y lugar donde se desenvuelve cada pueblo…

“De ninguno de los congresos y convenciones donde he participado ha quedado algo en concreto; los participantes han pensado sobre todo en hacerse valer por sus discursos pomposos, y discutir sobre una fraseología vacía de sentido. Es necesario establecer un Tercer Frente, una línea espiritual, una fuerza más elevada que los convencionalismos del materialismo, y fuera de una política social caduca. Es de necesidad absoluta ver los problemas de cerca, que las nociones científicas ayuden a resolverlos, observando igualmente el principio espiritual…

En los postulados filosóficos de hoy, olvidamos a menudo la parte activa del método, por eso vemos el mundo en la indecisión… Unamos nuestros esfuerzos en esta Causa grandiosa hacia un ideal común de tolerancia y paz…”

Agradezco la oportunidad de participar en este encuentro cultural. Hago votos porque unidos logremos encontrar respuestas concretas a los anhelos de paz y felicidad de todos los seres y los pueblos en estos tiempos críticos de renovación y elevación de la conciencia hacia la Humanidad como una sola gran familia. PASH…

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