Extracto de la enseñanza del Colegio Iniciático – Parte 08.

La Soberana Orden de Chiché Itzá es una Orden de Órdenes, que se abraza a todas las órdenes religiosas, espirituales, esotéricas, culturales, etc., para trabajar todos juntos por el bien de la humanidad. Es una Orden de Órdenes, es una asociación de hombres y mujeres, Soberana Orden Solar.  S. O. S. es un llamado de emergencia. Soberana Orden Solar, puesto que se reconoce que en el cielo hay un Soberano Orden Solar, un orden soberano de libertad solar, de luz; cada planeta se pone en su lugar con relación al Sol. Nadie nos obligó, no hay una policía que controla; es un orden de soberanía, de libertad, y un orden solar de luz, y también de estrellas. Siempre, en todos los tiempos, ha habido hombres y mujeres que, viendo ese Soberano Orden Solar en el Universo, se han reunido en la Tierra para establecer un Soberano Orden Solar en la sociedad humana y, al unirse, han formado la Soberana Orden Solar Tolteca, Maya, Inca, etc. Es una agrupación espontánea que brota en ese acuerdo, en esa necesidad, en ese anhelo de vivir en la luz y no en la penumbra, no en sombras.



Se llama de Chichén Itzá porque, de acuerdo a lo que nos han enseñado los sabios Mayas, Chichén Itzá es como el Pesebre de estos tiempos y para el futuro. ¿Por qué? Porque ahí van a nacer los niños y niñas sabias, como en el pasado, cuando se dio el esplendor de los mayas, estos elegían a una pareja de discípulos preparada previamente, y les decían: ustedes van a tener un hijo que va a ser un gran sabio en la medicina, y ese niño debe nacer en tal fecha, que es cuando los astros favorecen su descenso para que su destino sea poderoso. Y los mayas recibían en Chichén Itzá a esa alma.



La pareja se unía con ese conocimiento, y nacía el niño el día señalado. A veces, el que tenía que nacer, era un Gran Maestro espiritual, y empleaban años preparando a la pareja; desde adolescentes los escogían y, cuando llegaba el momento y tenían que casarse, iban a la pirámide de Chichén Itzá.

Ahora la gente va cada 21 de marzo a ver cómo la serpiente de luz baja por las escalinatas de la pirámide, pero no entienden lo que pasa. ¿Para qué hicieron eso los mayas? Ahí está la enseñanza de cómo desciende la luz a la tierra, saliendo por la boca de la serpiente tallada en la piedra. Son alegorías de la sabiduría antigua, parábolas.

En aquellos tiempos no era solamente para ver. Se trabajaba con eso: es el pesebre. Y cada vez las almas que vienen están exigiendo más; son almas que estaban en las estrellas; se refugiaron en ellas cuando la tierra entró en sombras; se refugiaron ahí en espera de un nuevo día, de la nueva luz. Ahora que está llegando la luz, entonces ellos saben que tienen que bajar, pero se encuentran con el problema de que ven que las parejas están mal, están torpes, están enfermas, pero tienen que bajar y no encuentran cómo; pero tienen que hacerlo. Entonces crean una juventud rebelde y, cuando ven que los padres, los educadores, los gobernantes no los entienden, no les dan su lugar, no los respetan, los quieren empujar a las drogas, a la violencia, a callarlos ante el televisor para que no molesten, entonces se rebelan, pues no están bien.



Ese lugar, Chichén Itzá, va a recuperar su función en el futuro, va ser la cuna, el pesebre, y vamos a reactivar el Santo Sepulcro otra vez, que para América está en lo que se llama Palenque, Nan Chan, porque Palenque es un nombre español. Ese es el Santo Sepulcro. ¿Por qué Santo? Porque ahí es donde se guardan los cadáveres, ahí se guarda la sabiduría, es como una biblioteca, pero no hay libros; ahí está el espíritu de la sabiduría. Como nos decía un anciano antes de morir: el sabio iba a Palenque y ahí entregaba su sabiduría en secreto, y quedaba guardada en lo que se llama archivos akashicos, en el éter lumínico.



Los mayas hicieron en el mundo astral una esfera de luz que flota sobre Palenque; toda la sabiduría está guardada ahí. Que quemaron los códices: no importa. Que no quedan mas que ruinas: no importa. Todo está ahí, y los mayas de hoy pueden tener acceso a esa sabiduría; pero han de prepararse, como también se han de preparar las parejas que vayan a ser padres de esas almas, pues, aunque esas parejas sean los padres de esa alma, esa alma es padre de la pareja, porque esa alma tiene más luz que la pareja.



Es un Gran Maestro quien viene, y por lo tanto los mayas le decían a la pareja: no es su hijo, es su responsabilidad, es su obligación y ustedes tienen que educarlo como debe ser. También los Maestros intervenían en la educación de aquel niño para que creciera con la luz debida. Los padres del Niño Jesús lo respetaban, lo guiaban, pues así se hacía en el tiempo de esplendor espiritual, y así se va a hacer en el futuro. Por eso nuestra Orden toma el nombre de Orden Maya.

Pero no es que no se haya tomado en cuenta lo de los Toltecas, lo de los Incas, lo de Buda, lo de Cristo. Sí, se toma en cuenta. Pero de acuerdo al reglamento que dejaron en Palenque, los Grandes Maestros que escribieron los archivos akáshicos en el mundo etérico, la sabiduría verdadera, la luz de los cielos, para que no fuera quemada en los libros, y para que el verdadero sabio, para el que realmente sabe meditar, pueda tener acceso a esos códices sagrados que tienen el poder de restablecer el gobierno de la sabiduría en la tierra cuando llegue la hora indicada. Mientras no llegue esa hora, todo está sellado, nada se puede hacer. ¿Cuándo llegará la hora? Cuando haya un grupo de discípulos y discípulas bien preparados que vayan al lugar al que se haga la convocatoria para que los sabios mayas observen y digan si ha llegado la hora.

(A continuar)

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