Este resumen de matemáticas y astronomía mayas ofrece un panorama muy limitado de los complejos saberes aportados a través de varias generaciones por la casta sacerdotal para desarrollar su complejo calendario. Una exposición pormenorizada de este sistema de calendarios requeriría varios libros.

El calendario surgió de la observación de diversos fenómenos astronómicos, pero también del interés por encontrar fórmulas que relacionasen o abarcasen los distintos ciclos temporales.

Otro motivo que indujo a los mayas a idear constantemente nuevos calendarios fue el deseo de adivinar el futuro y de conocer y precisar con anticipación las fuerzas y los movimientos de los astros.

El calendario jamás fue un objetivo en sí mismo ni sirvió únicamente para articular el tiempo. Las representaciones y descripciones, que eran plásticas y realistas, indican que en la concepción maya el tiempo no era un fenómeno físico abstracto, sino que se manifestaba en los entes sobrenaturales más allá del mundo humano. Eran seres que vivían, amaban, se alimentaban, dominaban y mataban.

Nacían, desplegaban su poder y morían en un movimiento circular constante para volver a nacer en un momento perfectamente predecible e inaugurar un nuevo ciclo. Para los mayas, los seres sobrenaturales representaban el tiempo y mantenían el orden cósmico. Sus peculiaridades y sus actividades determinaban el curso del mundo. Los aj k’inob o sacerdotes del calendario creían reconocer la actuación de los seres cósmicos en los fenómenos astronómicos.

El conocimiento de su regularidad, que se imponía al ser humano, les permitía establecer pronósticos con los que intentaban anticiparse a la acción de las fuerzas sobrenaturales y así lograr que la humanidad se preparase para afrontar los acontecimientos futuros.

Con la llegada de los españoles y la subsiguiente conversión al cristianismo, el viejo tesoro de la ciencia maya pasó paulatinamente a segundo término. Sin embargo, las concepciones occidentales del orden cósmico y de la salvación no se impusieron en las regiones mayas de un modo homogéneo. Mientras la poderosa presencia de la iglesia católica al norte de Yucatán contribuyó pertinazmente a la destrucción del orden social tradicional y aceleró la desaparición de las antiguas creencias y de las ideas relacionadas con el calendario, en las tierras altas de Guatemala sobre todo los dioses sufrieron diversos cambios para seguir ocupando su posición de siempre con ropajes occidentales y con nuevos nombres junto a las figuras de Jesús, de María y de otros santos católicos. Los conceptos relacionados con la astronomía y el calendario se mantienen fundamentalmente en lugares de difícil acceso.

Desde el siglo XX, la ciencia occidental ha contribuido a la recuperación parcial de la cosmología maya con su redescubrimiento y desciframiento del legado escrito de la cultura maya precolombina.

Fuente: http://www.profecias-mayas.com

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