AMASENDA
VOZ DE AMERIKUA DESDE AMAZONAS-ANDES


Boletín #3 de la Mancomunidad de la América India Solar (M.A.I.S.)

Estamos atravesando este mes del Escorpión esa zona del Zodíaco que, como indica nuestro Maestre Avatar S.R.F. en el P.P. XVIII: Simbolismo Astral, es el signo del misterio, de la muerte y de las decepciones. Y agrega que: su influencia permite la transmutación de la personalidad para ‘renacer’ en un plano superior de conciencia. Por su doble simbología Escorpión-Águila, es símbolo de la gran Obra alquímica espiritual’. También indica el Maestre que los últimos diez grados de ese signo son los más benéficos, pues vibran con el signo del Águila, el ascenso alquímico; ya estamos dentro de esa franja.

En consecuencia, este período nos ofrece la hermosa oportunidad de aplicar esa alquimia interna o Matésis de psicología a la talla más intensa de la piedra bruta (el cerebro en estado de ignorancia) para transformarla en la Piedra Filosofal, el cerebro con sus dos chakras superiores activados, sirviendo de vehículo a la mente superior (Casa IX en el horóscopo), en vez de la mente común (Casa III). Para esa práctica se debe ver qué Casa astrológica se encuentra en ese signo y qué planeta; si no hay planeta, ver la posición de los regentes de Escorpio (Marte y Plutón), sus aspectos y Casas y signos que ocupan, además sus tránsitos este mes (Marte en Aries, Plutón en Capricornio). Así cada quien puede aplicar la estrategia adecuada a su caso para lograr esa transmutación y desprendimiento de las cadenas kármicas que estancan el ascenso espiritual.

La Humanidad toda también está experimentando ese proceso alquímico de transmutación a causa de ese extraño agente que ha puesto un alto al trajinar del diario vivir en el mundo mecanizado, dando tiempo para reflexionar, revisar el modo de vivir, buscar nuevas alternativas para una mejor y más sabia existencia. Un paso más para salir de la influencia de la agónica Era pisceana y así poder entrar definitivamente a la ‘tierra prometida ́, la Era del Acuarius, de paz, sabiduría, equilibrio en el vivir, y de armonía con el Cosmos y con la Naturaleza y sus sabias leyes.

Nosotros, que peregrinamos por el Sendero Iniciático dentro del aura espiritual del Maestre Avatar de la Edad Acuariana, hemos de contribuir a esa alquimia planetaria enseñando ese arte de vivir con sabiduría que exige la Era, sobre todo a las familias y a las nuevas generaciones, protegiéndolas así de las influencias decadentes de la Era pasada. Seamos así Misioneros, no de un culto o doctrina, sino de la nueva civilización que ya está dando sus primeros brotes.

En ese sentido, necesitamos nutrirnos de la sabiduría perenne, guardada en la sagrada Tradición Iniciática universal, la Enseñanza de los Grandes Maestros de la Humanidad y de las tradiciones ancestrales que preservan los pueblos humildes. Pueblos que siguen viviendo en armonía con la naturaleza hasta donde lo permiten los daños a la ecología provocados por el maquinismo y las ambiciones desatadas por el egoísmo y la ceguera espiritual.

Volvamos entonces nuestra mirada a la Tradición Iniciática y sus derivaciones que son las tradiciones que con tanto celo preservan los pueblos tradicionales en Amerikua y en los otros continentes. Esa supervivencia del saber universal sirvió de guía a las culturas antiguas en sus épocas de esplendor espiritual y humano. PASH… AL LAK ́EN…

Amigo y Servidor, D. Días Porta desde Los Andes, a 15o Escorpión, Año 73 en Acuarius.

IMPORTANCIA DE LA PALABRA EN EL ANAHUAC.

“Los maestros de la palabra, los tlatolmatinime, como se les llamó en su lengua, eran sacerdotes, poetas y sabios, autores de discursos, empeñados en dominar el difícil arte de expresar el pensamiento con el matiz adecuado y la metáfora que abre el camino a la comprensión. Eran, como se lee en un texto indígena, “artistas del labio y la boca, dueños del lenguaje noble y la expresión cuidadosa”. Muchos de ellos, eran también maestros en centros prehispánicos de educación, donde, junto con lo mejor de la herencia cultural prehispánica, se enseñaba también el tecpillatolli, o sea el lenguaje noble y cuidadoso. Esos mismos maestros de la palabra habían creado las que se llamaba icniúhyotl, fraternidades de sabios y poetas…” (Miguel León Portilla. 2001).

Fraternidades en las que participaban mujeres y hombres. Mas el concepto es amplio, pues se comprendía la importancia de TENER PALABRA como una cualidad moral, como una conducta que cumple en total congruencia lo que “habla” y lo que ofrece.
Cuán necesario es recuperar ese concepto de PALABRA VIVA, no muerta, en ello está implícita la congruencia. (Con Amor Infinito: Lolita Vargas Malinalticitl,)

LA HISTORIA DE PACHAMAMA
https://www.youtube.com/watch?v=afJ63nTVaE8&feature=share&fbclid=IwAR1u3EAHtsSf1w3iI_LdVOJ
BOuqS8i3zSU2OB94nUDwnswuWn9H3rXFt5o0


PACHAMAMA NO SIGNIFICA MADRE TIERRA
https://www.youtube.com/watch?v=CJm8rd8GRog

MUNAY – LA ILUMINACION DEL CORAZON
https://www.youtube.com/watch?v=Jt_rtVPEKy8VB

GRAN MISTERIO

No sabemos si Dios es hombre o mujer, si es un árbol o un águila, pues puede ser más grande que cualquier forma, sabemos que está presente en todo, y que en todas partes es el centro del universo.
Por eso le llamamos Gran Misterio, pues nos es muy grande y muy misterioso, pero podemos contemplarlo desde lo humano que somos, es lo que nos toca, es nuestro derecho.
Por eso le cantamos a la piedra, que es la más antigua que tiene memoria de todo desde el origen. Y ponemos atención a lo pequeño y lo grande, pues su voz, la voz de la creación, aparece de muchas maneras. Todo ello nos es muy sagrado, vivimos de manera sagrada.
Y en algunos de los cantos antiguos llamamos al gran misterio “Amigo” (Kola) pues tenemos una relación muy íntima, muy cercana, en esa confianza vivimos nuestra espiritualidad. Escuchando en el camino… Camino en el que pongo mí vida, para ser el espejo de todo en mí mismo. (Tradición Lakota).
(Raúl Martínez Serrano, responsable del tipi en Aguascalientes, México, representando la Iglesia Nativa Americana, NAC).

EL CEDRO ES UNA MEDICINA DE RECUPERACIÓN.

Una de las Medicinas Sagradas, se usa para purificar.
Tomar baños de Cedro y lavarse con agua de Cedro trae curación al cuerpo y al Espíritu. Puede sahumar con Cedro para limpiar el aire y crear un espacio sagrado. Cuando quema Cedro en el carbón o en el Fuego Sagrado y el cedro cruje, creemos que está llamando la atención de los Espíritus hacia la ofrenda que está haciendo. El Cedro también se usa en Ceremonias como el Tipi, el ayuno y la cabaña de sudoración, así como protección contra influencias negativas que podrían causar daño.
El aroma del Cedro relaja suavemente el cuerpo, limpia la mente de pensamientos agresivos y enojados. El Cedro te conectará a Tierra, como sus raíces que lo conectan con Nuestra Madre, y te conectan con la Sabiduría de los Ancestros de la Tierra. El regalo sanador de Cedro para la gente es la fuerza.

“La máscara es para prevenirse del Covid, pero trajo consigo, algunos propósitos: – Bajar la nariz, de quien vivía con ella levantada. – Jalar las orejas, hasta entender que fueron hechas para oír. – Bloquear la boca, hasta entender que es necesario pensar más y hablar menos. – Esconder el rostro, para aprender a ver y sonreír con los ojos. – Tapar la cara para que no te fijes en apariencias. – Cubrir los labios, para aprender a AMAR con el corazón. -Vino para decir que “Nadie es Mejor que el Otro!” – Pare! ¡Piense! ¡Escuche! ¡Sea Solidario! -Sonría con los ojos y ame de corazón! – La VIDA es un Soplo … y la Máscara una Reflexión!”

WIÑAY PACHA, FIESTA CEREMONIAL DE REENCUENTRO CON LOS ANCESTROS!!!

Cada 1ro y 2 de noviembre, las culturas ancestrales tanto del hemisferio sur como del hemisferio norte, celebramos el reencuentro con los seres que partieron de este mundo a esa dimensión eterna Wiñay Marka; esta fiesta ceremonia es conocida por diferentes nombres en los idiomas de los diferentes pueblos, en el mundo Andino se la conoce como “Wiñay pacha”.

Durante la colonia todas las fiestas y ceremonias originarias fueron superpuestas por celebraciones cristiano católicas; cambiándoles el nombre, en algunos casos la fecha de celebración y cambiándoles también el verdadero sentido. En el caso de la fiesta ceremonia del Wiñay Pacha, desde la colonia pasó a denominarse “Fiesta de Todos Santos”, por lo que hoy en día, después de un duro proceso de cristianización forzosa, en algunas comunidades se refieren a dicha celebración como amay uru, que es simplemente una traducción al aymara de “día de los difuntos” o ajay uru “día de las almas”. Recordemos que para las culturas más antiguas la muerte no existe, por lo menos no de la forma como se concibe la muerte desde la visión occidental, como el final, la cesación de todo y por lo tanto como algo trágico.

Jiwaña es un término aymara que se traduce desde la lógica occidental como muerte, pero al analizar su raíz, Jiwa, nos encontramos con una significación más amplia; que más que un final es una transición; ya que de esta palabra Jiwa, se desprenden términos como jiwaki (hermoso) o como jiwasa (nosotros). La relación entre los términos “muerte”, “hermoso” y “nosotros”, nos muestran que se trata de una cosmovisión totalmente distinta a la occidental. Ya que esta transformación ocurre sólo cuando muere el individuo y no el ser, dando lugar a la comunidad; muero yo, para dar paso al “nosotros” y esta transformación en el proceso de la vida es hermosa. En el mundo Andino la vida es eterna; el ser humano simplemente pasa por esta vida como por un camino, la muerte es sólo una transición de un lado a otro; de hecho, nacimiento y muerte son lo mismo, sólo depende de qué lado de la puerta estamos. Dentro de nuestra cosmovisión, existe una completa y estrecha relación entre todos los espacios y dimensiones que conforman el Multiverso; bajo esta forma de pensar, la “muerte” no implica aislarse totalmente y, por lo tanto, no hay lugar al olvido de nuestros seres queridos.

De esa manera, estos días de ceremonia se convierten en “el espacio-tiempo eterno sagrado” “Wiñay Pacha” donde se restablecen los lazos con la fuerza ancestral. Algunas señales como vientos inusuales (tutuka), o el descenso de la neblina (urpu), son indicadores naturales de que los ancestros ya están llegando. Este es un tiempo en el que se tiende un puente entre lo visible y lo invisible y podemos encontrarnos con nuestros ancestros, a quienes recibimos con alimentos, bebidas, flores, velas, incienso, y sobre todo con alegría; porque tenemos esa posibilidad de comunicarnos con ellos, reconciliarnos y por lo tanto volver a conectarnos a esa fuerza que nos permite caminar ya no solos, sino junto a nuestros ancestros y con toda esa sabiduría de la experiencia generacional. En este proceso de cambio de nuestros pueblos es importante recordar a nuestros ancestros y sobre todo comprometernos en los principios de vida que nuestros Abuelos y Abuelas nos legaron y volver a caminar sabiendo quienes realmente somos. (Por Fernando Huanacuni Mamani, es aymara. Miembro de la Comunidad Sariri).

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