Con motivo de la Fecha Iniciática del 7 de Octubre,

Celebración del 7º Grado Iniciático: Maestre

(Maestro de Maestros),

Considero oportuno citar algunos párrafos de sus escritos, que para nosotros sus Discípulos, son Antorcha que guían firmemente nuestros pasos por el Sendero de la Alta Iniciación. Y se constituyen en Enseñanzas de la Tradición Iniciática Universal, transmitida a través de las Edades por los Grandes Instructores de la Humanidad. Sea éste un sencillo homenaje a su Presencia y Misión en el mundo por Mandato de Lo Alto, en testimonio de lealtad y obediencia.

Maestre, tu Presencia ha llenado un vacío y mostrado un camino verdadero hacia la elevación de la conciencia de la Humanidad, en este mar de confusiones ideológicas que marcan nuestros tiempos de transición de la Era de Piscis a la de Acuarius. Recibe la gratitud y amor de quienes confiamos en tu Guía.

El Guía y Custodio, T.A-O Domingo Dias Porta.Desde California, EEUU, 7.X.2014

maestre

III MENSAJE: LOS MISTERIOS REVELADOS

Del I Capítulo I:

Los Grandes Colegios

EXISTE una razón profunda por la cual varias ESCUELAS INICIÁTICAS abren sus puertas en América del Sur. Sin embargo, no hay que creer, como ciertos profanos, que estas Instituciones, donde se estudian los misterios, sean cosas nuevas o recientes.

En todas las épocas y en numerosos puntos del mundo, han existido estos lugares donde se enseñaba la Ciencia Divina: Rapta y Meroe, en Etiopía; Huesca y Gades (Cádiz), en España; Bibracte (Le Mont-Beuvray), Perigueux y Chartres, en la Galia (Francia); Gog-Hayum y en los desiertos del Hemus, en Tracia; Delfos (Kastri), en Grecia; Tebas, Menfis y Hamon, en Egipto. En el Cercano Oriente citemos: Askala, Balbeck, Mekka, Mambice, Roma y Salem, así como en Caldea: Han, Hun y Ninweh. Se puede nombrar todavía: Astracán, Bahrein y Gankawas, en el Teratah; Balkh, Banian y Vahr, en Irán; Guyah, Lanka y Methrah, en la India Antigua, sin olvidar los famosos templos de H’Lassa, y los Santuarios del Monte Butala, en el Tíbet… por no citar más que éstos, entre los últimos lugares donde se celebraban los grandes misterios.

Solamente hay que hacer una diferencia entre Centros Esotéricos y los Colegios Iniciáticos.23 Los primeros son reuniones de Iniciados, mientras que los otros son grupos de estudiantes de la Iniciación.

La Escuela Iniciática es un lugar de disciplina; no entra todo el que quiere; hay una enseñanza preparatoria, y exámenes que pasar antes de abordar el menor grado.24

Para pertenecer a un Centro de Maestros, es necesario haber superado sus pruebas, y estar experimentado en el estudio, durante largos años, antes que aparezca el Hermano Mayor, quien tendrá a su cargo completar la Instrucción del que será presentado más tarde como nuevo Maestro…

Sin embargo, mientras que estos Centros existen permanentemente, las Escuelas no se fundan más que de tiempo en tiempo, a lo largo de la Historia. ¿Por qué? La razón es muy simple: es en estos Centros Esotéricos donde se conserva la Tradición Iniciática, con su Alta Ciencia Verdadera, los Preceptos de los Sabios, los Sublimes Métodos de Mistagogo, y en una palabra, todo lo que puede encerrar un Santuario de la Antigüedad Sagrada, el cual debe transmitir la enseñanza de la Ciencia Divina. Existe, pues, una necesidad imperiosa para que no se rompa la cadena que Dios mismo ha formado, puesto que este Saber Supremo remonta hasta el primer hombre…

En cambio, las Escuelas fundadas por estos depositarios de la Alta Sabiduría no abren sus puertas sino a principio de cada ciclo, con el fin de formar Instructores que vendrán a recordar al mundo algunas Grandes Verdades.

La enseñanza de los Colegios Iniciáticos es siempre la misma, puesto que es conservada por los Maestros en los Centros Sagrados, durante las épocas de silencio, para ser ofrecidas a la humanidad, adaptándose a su tiempo, o sea que, con sus bases inmutables, la Religión es enseñada cada ciclo de una manera diferente; no es una transformación propiamente dicha, sino una evolución, necesaria, de las doctrinas filosóficas.

De esta manera, una parte del gran conocimiento se ofrece a los hombres cada 2.000 años, aproximadamente (principio del ciclo); pero, alternadamente, la enseñanza se da durante un ciclo completo, y, al siguiente ciclo, el Colegio no funciona más que el tiempo necesario para reclutar elementos que puedan ser Maestros; y entonces, viene el periodo de silencio hasta principios del ciclo siguiente.

Expliquémonos. Un solo libro no fue jamás, ni será nunca, destruido: es la bóveda celeste. En efecto, para quien sabe leer los criptogramas estelares, la Historia del mundo no ofrece ningún misterio…25… … …

De: EL LIBRO BLANCO:

I

LA NUEVA ERA

Estamos en una Nueva Era y asistimos a los albores de la completa transformación del mundo, principiando por nosotros mismos, a fin de obtener una nueva humanidad en donde la armonía y la paz reinen por completo, para poder alcanzar el objetivo de nuestra existencia sobre la tierra y el de la tierra misma. La Era de Aquarius nos brinda esa oportunidad, después de largas y penosas experiencias que hemos sufrido a través del fatigoso camino que hasta hoy hemos seguido. Basta ya de divisiones y pugnas de las diferentes sectas políticas y religiosas que se disputan la supremacía, impidiendo así la comprensión, el entendimiento y, finalmente, la Fraternidad entre toda la familia humana. Gracias a la entrada de la Edad del “Aguador” ( signo del Acuario), su fusión es ya un acontecimiento inevitable que obedece a la renovación del pensamiento universal, circulando en el fondo de todas las conciencias. Esta es la Misión que actúa como vehículo público de la  GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL, institución milenaria, tan antigua como el mundo, pero que actúa públicamente en las épocas positivas, permaneciendo oculta durante las negativas.

En todos los países son muchos los seres humanos que sienten ser ciudadanos del mundo. Invitamos a realizar esta verdad. Eliminemos por completo las barreras que se oponen a la unificación, como son los prejuicios de razas, de credos, de pueblos, etc. Enviados Especiales, Altos Dignatarios, Instructores, hasta los más modestos misioneros de la GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL, todos servidores impersonales, viajan por el mundo trabajando intensamente por el acercamiento y la iluminación de los seres humanos, llevando el mensaje de la “Síntesis Universal y Cósmica” que, a través del Arte, la Ciencia , la Filosofía y la Técnica, nos aproxima a descifrar el enigma de la existencia, ennobleciendo nuestros corazones, iluminando nuestras mentes, elevando nuestras conciencias y dignificando nuestras conductas para distribuir más equitativamente la substancia abundante de la vida y de la tierra.

A través de los años, en diferentes épocas y países, aparecían Mensajeros que recordaban al mundo la “Gran Lección de Moral Eterna“ ; surgían movimientos que tenían la función de conservar, con la ayuda de algunos símbolos, la semilla ancestral de la Tradición Iniciática. Pero con el tiempo se fue perdiendo la compresión del significado, al mismo tiempo que se destruía el contacto con la fuente original, produciéndose casi siempre la deformación de la verdad, dando como resultado este caos que presenciamos y a cuyo fin asistimos. Por tal razón, al comienzo de la Época Acuariana, el Organismo Directo de los destinos espirituales del planeta, la Aghartha entra en plena actividad, organizado la vanguardia de la Nueva Era, la “Comunidad Acuariana o Sangha”, cuya población aumenta con aquellos que emanando de las filas de GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL, después de prepararse en su interior, van por el mundo con su mensaje de Paz, llevando en su vida el ejemplo del nuevo hombre que ya se gesta en el seno de la humanidad, estimulando a quienes encuentran a su paso a realizar en sí mismos el símbolo que ellos van viviendo. La Agartha ha reconocido ya la presencia sobre la tierra del Envidado Especial, del Instructor Mundial; el Avatar, como le llaman los hindúes, el Gran Educador o Didacta Universal, Quien viene como Divina Emanación; el Maitreya, según los budistas; en fin, el Supremo Regente, el Maestre.

Con el advenimiento de los Maestros de la Sabiduría Tradicional asistimos, también a la reapertura de las Escuelas Iniciáticas que por dos mil años estuvieron cerradas para el mundo. A estos Colegios de Iniciación Real (no simbólica) pueden entrar todos los seres humanos sin distinción de edad, sexo, raza, credo, etc.; solamente se necesita quererlo. Todos los que quieran hallar un verdadero alivio a los tormentos de su alma y tengan una gran sed de saber.

Es necesaria una nueva orientación para la Ciencia, despojándola de una especie de fanatismo que limita la profundidad de su visión, dando lugar a las obscuridades que impiden el paso a la luz y a concepciones filosóficas. El Arte, perdido en un caos de ideas, debe recuperar el sentido que lleva en su esencia, dar el mensaje que penetra a lo más profundo del Ser para identificarse con el universo. Las Religiones, ramas desprendidas de la Única Religión, tienen que volver al tronco, reconociendo su unidad esencia, estudiándose unas y otras para ver que en el fondo las diferencias aparentes no eran sino el ropaje externo con el que cada una cobijaba el mismo contenido.

La enseñanza debe dejar de ser un mero aprendizaje de diversas materias para ganar dinero, dejando lugar a una verdadera educación, donde la conciencia plena tenga su desenvolvimiento; no un simple memorización teórica, sino una comprensión cabal del universo, donde el hombre se vea claramente en el lugar en que se encuentra; no una vaga percepción ilusoria de la vida, sino la realización completa de sí mismo.

EL ARTE EN LA NUEVA ERA

Introducción

Al escribir este libro, no tengo otra pretensión que la de dar luz a los buscadores. Propiamente hablando no se trata de una obra sobre arte tal como se entiende habitualmente, sino sobre el ARTE dentro de su forma real.

Sin ningún talento de escritor, expongo hechos, sin intentar lograr una literatura propia de aquellos que generalmente se manifiestan en público; me disculpo por ello. Al igual que en mis conferencias ya sean sobre ciencia, filosofía o arte, me expreso con las palabras que me vienen al espíritu y no preparando un esquema o con ayuda de notas que construyan un tema desde todo punto de vista irreprochable. Que se me comprenda: no es por falta de respeto para con los oyentes o los lectores que ofrezco brutalmente mis conocimientos; y “conocimiento” es ciertamente la palabra, ya que no hago más que transmitir cosas conocidas, a veces olvidadas o ignoradas por algunos, pero al fin “conocidas” y no mías, lo cual me deja indiferente del hecho, y de la manera en que se aceptan. No tengo por qué agradar puesto que no predico; estoy lejos de toda idea de convertir o imponer. Me hago intermediario de una Tradición que no necesita ser defendida sino simplemente expresada para los que permanecen todavía en la ignorancia o para los que demandan saber.

En lo que concierne a esta pequeña obra, pienso que hay suficientes tratados sobre la historia del arte para que pueda permitírseme pasar por alto un orden cronológico y listas nominativas completas; supongo que es también interesante mirar a esa rama del ideal humano desde otro punto de vista.

Esta otra manera de ver no es sin duda banal, puesto que voy a penetrar en algunos misterios de la Antigua Doctrina Sagrada; pero en la aurora de una Nueva Edad hay que retomar los legados de la Antigua Sabiduría, a fin de establecer sobre nuevas bases (o bien sobre las mismas de antes, pero adaptadas a un nuevo modo de existencia) la aplicación de los conocimientos reservados durante largo tiempo tan sólo a los privilegiados: los Iniciados.

Esta última palabra cuántas veces ha sido empleada (¡ay!) de una manera equivocada y entiendo por Iniciados, no a los miembros de una secta cualquiera o a sociedades secretas, sino a los Iniciados con “I” mayúscula, que son quienes han bebido en las Fuentes de la Sapiencia Original. Los Colegios Iniciáticos, que estuvieron cerrados durante épocas regulares de la historia de la Humanidad, abren de nuevo sus puertas, no en un sentido simbólico, como muchos se lo han imaginado, sino real, como consecuencia de la Nueva Era a la cual hemos entrado por el fenómeno de la precesión equinoccial, que ha determinado al año 1948 como el del inicio de la época Acuariana, el comienzo de la Edad del Aguador. “La Misión de la Orden del Acuarius” (vehículo público de la Gran Fraternidad Universal) se ha establecido desde hace algunos años por el mundo y sus Escuelas de Sabiduría, sus Colegios de Iniciación, están a la disposición de todos aquellos que buscan la VERDAD. No se trata de cualquier tipo de organización que difunde vagos principios de moral o una especie de enseñanza hermética, sino más bien es un movimiento (154 sociedades y organizaciones se han fusionado ya a la Institución) que agrupa a idealistas, artistas, místicos, filósofos, científicos, religiosos, psicólogos y buscadores de todas las categorías.

El arte tiene su rol en el mundo, como todos los otros pensamientos que puedan producir un avance en el perfeccionamiento del individuo; y por este echo, retomar los principios artísticos sobre la base de un “Retorno a la Mística” se impone tanto como una “Moral Universal” en filosofía o una “Matesis Sagrada”11 en ciencia. Es absolutamente necesario reeducar a la humanidad y, este libro no realiza ese objetivo, sino que se presenta como una documentación elemental para la preparación de la Gran Obra.

Como en mis diferentes obras (serie de “Los Grandes Mensajes” y de los “Propósitos Psicológicos”) el texto es algunas veces oscuro, no precisamente a propósito, sino porque más explicaciones llevarían demasiado lejos y, por otra parte, ya que escribo sobre todo para los alumnos de los Colegios de Iniciación de la G.F.U. es algo lógico que hayan seguido no solamente los cursos sino también leído los diversos textos precedentes, en donde estas mismas explicaciones se dieron ya con más detalle y sucesivamente, a manera evolutiva, en la continuación de la enseñanza.

Algunas veces repito con el fin de satisfacer a los lectores profanos y para hacer comprender mejor las coordenadas a las cuales con tanta frecuencia hago mención.

El Arte, evidentemente, no tendría necesidad de ser explicado, sobre todo en su sentido profundo en el cual voy a abordarlo, pero en fin, para los que no están abiertos a este ideal, hay que pensar, sin embargo, en una cierta educación general. Hay algunas cosas primordiales a saber y el artista, él mismo, ha intentado hacerlo sentir plenamente al mundo, como Gounod cuando dice: “El artista no es en ninguna parte su propio maestro, él pertenece al mundo”. Por esto es útil que el mundo comprenda al artista. Saber que Rafael no puede ser superado es aceptar una opinión corriente, es juzgar de una manera banal al pintor de la “Transfiguración”. Vale más, por ejemplo, buscar un detalle en su cuadro “La Curación del Lisiado cerca de la Puerta del Templo”: se observará que los pilares de ese templo no existían en la época, ni siquiera en alguna arquitectura de alguna otra nación; fueron inventados por el propio artista, no se le puede reprochar evidentemente esta superchería, más aún, se debe admirar en ello tanto su talento de constructor arquitecto como el de inventor.

Es bueno, por ejemplo, tener en cuenta que Caravaggio ha remecido toda la aristocrática tradición de la pintura italiana; él hizo tabla rasa e inicia algo muy particular, una técnica propia, un género personal y en él entrega lo que parece querer revelar.

“Cuando tú cantas” de Víctor Hugo, puede tener un encanto para algunos pero, de qué modo son realzados estos versos en la “Canción de cuna”12 de Gounod, por ejemplo; es decir, una rama del Arte viene a socorrer a la otra.

Entiendo por esto: una coordinación de las vibraciones de las palabras con las de la música y las de la música con las de los colores, y así sucesivamente.

Convendría que el mundo comprendiera esto, aun cuando los artistas no quisieran entenderse, ya que no es muy amigable para ellos: qué maravilla se puede producir dentro de un elemento de síntesis.

Qué importa conocer bien “Don Giovanni” si se ignoran las funciones de Mozart en las sociedades secretas. Evidentemente, si uno se contenta con la simplicidad, con la visión exterior que son las cosas, como Milton que define la poesía: simple, tierna y calurosa. Lamento no poder seguir por ese sendero infantil. Hay demasiadas cosas llamadas ocultas que han devenido visibles y demasiado importantes para ignorarlas todavía. Es cierto que no hay peor sordo que el que no quiere oír.

Como Gounod decía tan bien cuando era muy joven “Yo y Mozart”, rectificando más tarde por “Mozart y Yo” y finalmente adulto adquirió la costumbre de decir “Mozart” a secas. Esta evolución en el pensamiento del gran compositor señala una comprensión a la cual yo invito a todo el mundo; es la identificación muy conocida en Yoga, de los Chellahs hacia su Gurú. Gounod había encontrado a su Maestro, primero escuchando “Der Freischütz” de Weber, luego fue para él una revelación “Otelo” de Rossini, pero al final no realizó un género de música sino simplemente, como le contesta a su madre: “Música” con Mozart, éste será su Gurú, su Maestro, y su Guía. El califica a Beethoven de “Michelangelo” de la Música y dice que Gluck tiene un arte comparable con una antigua estatuaria, con sus líneas nobles y puras.

El Dórico y el Jónico sirvieron a los griegos cerca de un milenio y, sin embargo, durante ese tiempo, qué riqueza en sus construcciones. Es posible no variar un estilo si se respeta la pureza de las líneas y si se aproxima a un cierto canon del arte. Por la Ley del Corán, el primer mandamiento del Decálogo ordenó: “No harás imagen o grabado que represente cosa viviente alguna sobre la tierra”. Y, sin embargo, los musulmanes han dado pruebas de un arte de una riqueza insospechable, no solamente en la decoración con arabescos, sino dentro de las líneas generales de su arquitectura. Los cristianos tienen esta misma prohibición en sus Escrituras, de no tallar imagen, y Juan insiste en su Evangelio (Capítulo IV, vers. 21 – 24) de adorar a Dios en espíritu. Evidentemente, si este mandamiento no fue seguido por la Iglesia, no nos quejamos, ya que ella no habiendo respetado esta regla cristiana nos ha ofrecido durante siglos esculturas y pinturas que han motivado nuestro gozo. El Antiguo Testamento está lleno de estas recomendaciones (Éxodo XX, vers. 4) de no adorar estatuas, de no hacer la reproducción de Dios (Éxodo XXXIV, vers. 17; Levítico XIX, vers. 4) o esculpir figuras llamadas santas (Levítico XXVI, vers. 1).

En resumen, se puede ver que el arte se desarrolla no importa dónde ni cuándo, ni con qué motivo o tema determinado. ¿Acaso Shelley no habló de la naturaleza como un panteísta, como alguien que rinde culto a las fuerzas exteriores, a las influencias, y a las bellezas?

¡Este poeta, como tantos otros, se ha expresado mejor de Dios en pocas veces, que un verdadero teólogo! He leído a ateos cuyas líneas traslucían la divinidad expresada con altura; no es siempre en el motivo o en el tema escogido donde se encuentra el sentido profundo del motivo alrededor del cual el mundo evoluciona.

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Observación: cuando el Maestre habla de GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL se refiere a un cuerpo organizado que ha existido desde tiempos remotos con diferentes nombres según los idiomas, no a alguna organización fundada recientemente.

Y como él la define en los Estatutos originales que presentó a la sociedad, viene a ser una institución de instituciones, no una aislada entre muchas otras, pues procura el acercamiento de agrupaciones y personas que trabajan desinteresadamente por el bien de la Humanidad en los diferentes campos del saber, de la cultura y de la sociedad.

En respeto a ese término, que se refiere a la Humanidad entera conviviendo en paz y no a pequeños grupos, hemos tomado el término de ACCION POR LA UNIDAD MUNDIAL (A.U.M.), que da idea de un abrazo universal y no de un grupo separado; término inspirado en el mencionado en su obra: Yug Yoga Yoghismo, donde aparece en inglés: Aquarian Universal Mission (A.U.M.)

De todos modos, siempre es difícil que este espíritu de universalidad sea debidamente asimilado, se corren riesgos al intentar llevar adelante ese espíritu, debido a las limitaciones propias de los estados de conciencia no preparados en ese sentido, acostumbrados al regionalismo y a una educación incompleta.

Al menos, hacemos el intento…

El Guía y Custodio de la T.I.U., de A.U.M. y de la S. Orden S. de Chichén Itzá,

T.A.O. Domingo Dias Porta

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